Sin pareja no hay nada que hacer
¿Qué tiene que ver el colchón con la economía circular?

De Anke Geipel-Kern 14 min Temps de lecture

La economía circular es más que el reciclaje. Se trata de un principio y abarca todo el ciclo de vida del producto. Ya desde la fase de diseño de un producto, el fabricante debe tener en cuenta el reciclaje y el ciclo de los materiales. Por eso, Covestro, Evonik, BASF y otras empresas trabajan a toda máquina para cerrar los ciclos de las materias primas y, para ello, apuestan por las alianzas.

Los componentes de los colchones deben reciclarse y convertirse en nuevas materias primas.(Imagen: © Quality Stock Arts - stock.adobe.com; faturlp24 - stock.adobe.com)
Los componentes de los colchones deben reciclarse y convertirse en nuevas materias primas.
(Imagen: © Quality Stock Arts - stock.adobe.com; faturlp24 - stock.adobe.com)

El reciclaje es la prioridad del momento. Pilas, móviles, ordenadores, envases de plástico, cajas de cartón, alfombras o colchones: todo debe desmontarse cuidadosamente en sus componentes, reincorporarse al ciclo de los materiales y, de este modo, ahorrar materias primas y reducir las dependencias. Sin embargo, la economía circular es mucho más que un simple reciclaje. La definición elaborada por la Fundación Ellen MacArthur goza hoy de reconocimiento mundial y define la economía circular como un ciclo cerrado de materiales: los productos, materiales y materias primas se aprovechan durante el mayor tiempo posible mediante el mantenimiento, la reutilización, el reacondicionamiento y el reciclaje. Para ello, es fundamental que los desarrolladores tengan en cuenta estos criterios ya desde la fase de fabricación.