Sin pareja no hay nada que hacer ¿Qué tiene que ver el colchón con la economía circular?
La economía circular es más que el reciclaje. Se trata de un principio y abarca todo el ciclo de vida del producto. Ya desde la fase de diseño de un producto, el fabricante debe tener en cuenta el reciclaje y el ciclo de los materiales. Por eso, Covestro, Evonik, BASF y otras empresas trabajan a toda máquina para cerrar los ciclos de las materias primas y, para ello, apuestan por las alianzas.
El reciclaje es la prioridad del momento. Pilas, móviles, ordenadores, envases de plástico, cajas de cartón, alfombras o colchones: todo debe desmontarse cuidadosamente en sus componentes, reincorporarse al ciclo de los materiales y, de este modo, ahorrar materias primas y reducir las dependencias. Sin embargo, la economía circular es mucho más que un simple reciclaje. La definición elaborada por la Fundación Ellen MacArthur goza hoy de reconocimiento mundial y define la economía circular como un ciclo cerrado de materiales: los productos, materiales y materias primas se aprovechan durante el mayor tiempo posible mediante el mantenimiento, la reutilización, el reacondicionamiento y el reciclaje. Para ello, es fundamental que los desarrolladores tengan en cuenta estos criterios ya desde la fase de fabricación.
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